Me creo capacitado para hablar del Azkena y tratarlo como si de “mi festival” se tratara, tanto por mi relación de fidelidad a lo largo del tiempo como por mi amor incondicional hacia él. Acudir año tras año ha sido una constante en mi vida durante los últimos veinticuatro. Lo que comenzó allá por el 2002 en una sala de conciertos (la actual Jimmy Jazz) y al año siguiente se llevó a Mendizabala, para convertirse en el recinto habitual, poco tiene que ver con el festival que disfrutamos en este 2026.
Estado mental acorazado para ganarle la partida a las elevadas temperaturas que, en este mes de junio, están invadiendo la ciudad Compostelana. Un año más, el festival O SON DO CAMIÑO, reunió a miles de seguidores llegados de todos los rincones de la península afianzándose como uno de los festivales más importantes del indie/rock de nuestro país. Nuestro leitmotiv era la banda norteamericana LINKIN PARK la cual no se ha prodigado demasiado por el estado, a lo largo de su trayectoria, por lo que la expectación era máxima.
El Café Cultural Auriense, de nuevo de la mano de Lestrato Rock, volvió a vivir una de esas noches en las que la Música se disfruta de cerca, sin artificios.
Los portugueses The Bateleurs recalaban de nuevo en La Ciudad de As Burgas dentro de la actual gira de presentación de su nuevo disco “A Light In The Darkness”, en la que también es la gira de presentación en directo de su nuevo guitarrista, Ricardo Galrão.
La noche del pasado 31 de mayo, la Sala Rebullón, de nuevo de la mano de Lestrato Rock, volvió a convertirse en uno de esos refugios imprescindibles para el rock en directo.
Los suizos Basement Saints regresaron a Galicia con un repertorio de dieciocho canciones que confirmó el excelente momento de una banda capaz de combinar la crudeza del blues, el músculo del southern rock y la energía del hard rock setentero.
Aunque suelen venir todos los años, las últimas veces por circunstancias, me los había perdido, así que tenía muchas ganas de volver a ver a nuestros Leize y, como siempre, no defraudaron mis expectativas.
Llegué sobre las 20h. y me perdí a los primeros invitados que eran 1001 Tiro, así que no sé que tal estuvieron. Cuando entré había muy poca gente viendo a Füel, a los cuales no conocía, pero me sorprendieron muy gratamente.
En nuestra particular cabalgada musical hacía horizontes conocidos y desconocidos, este pasado fin de semana, la balanza se inclinó por los segundos.
Los suecos THE SOUNDTACK OF OUR LIVES hicieron acto de presencia en la ciudad apostólica veinte años después de su primera actuación en la sala Capitol.
La noche del 29 de mayo volvió a demostrar que la música hecha en Ourense sigue muy viva. El Centro Comercial Ponte Vella acogió la segunda edición del Ourense Musical.
Una iniciativa creada por Fernando Calvo a través de su escuela de música La Casa de la Música de Ourense con el patrocinio de la Deputación de Ourense y la colaboración del Centro Comercial Ponte Vella que celebraba su 25 aniversario. Concebida como un escaparate para las bandas de la provincia y para reivindicar el enorme caudal creativo de una ciudad en la que durante años sonaba, suena, el Rock por todos sus rincones.
La verdad es que los conciertos de la gente de Lestrato Rock en el Café Cultural Auriense tienen una seña de identidad clara y en muy pocos casos te puedes equivocar incluso si acudes casi a ciegas a ver a una de las bandas que traen de gira, y aunque en esta ocasión no fue mi caso, quien lo hizo volvió a acertar fiándose de ellos.
El segundo domingo de mayo llegaba el turno a una de esas bandas que llevan años construyéndose una reputación tremenda sobre los escenarios europeos gracias al boca a boca y a unos directos simplemente magníficos, los británicos Wille & The Bandits.
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