Todavía con la resaca y las buenas sensaciones de lo vivido el viernes en el OurenRock Sound acudíamos este segundo día de Festival con ganas de volver a vivir de nuevo un gran día de Rock.
 
Nuestro merecido descanso nos hizo perdernos la sesión vermú de Blues do País pero llegamos con tiempo de sobra para ver los talleres de alfarería, de luthier con la construcción de una guitarra y la demostración de barbería de Derek Ivanich antes de que comenzará la música en el escenario Reboreda Morgadio, hoy con un marcado acento femenino.
 

Tercera edición del OurenRock Sound Festival en la Ciudad de As Burgas y tercera ocasión en la que abríamos nuestra personal tanda de festivales veraniegos en casa.

Si ya el año pasado dieron un salto cualitativo para seguir creciendo, este año no iba a ser menos y si bien mantuvieron el nivel de las bandas locales y gallegas, el paso adelante vino en las bandas del resto del estado, atreviéndose, además, a traer a sus primeras banda internacionales. Con todo esto teníamos los mimbres para una nueva gran edición que sin embargo se vio deslucida por una invitada que amenazaba con su visita y que no quiso perderse este OurenRock, LA LLUVÍA.

The Harriers, Route 66, Ferrol, 30/06/2018

Sin faltar al respeto, o al respecto, que vas a ver al grupo de una amiga y sacarle unas fotillos en plan tranqui y te gusta tanto lo que ves y escuchas y terminas haciéndole un reportaje y una crónica en Canedo Rock. Rumboso que lo vuelven a uno a veces las virtudes de otros.

Hacía bastante tiempo ya que Alba Carballeira, antigua colaboradora, y este corresponsal no se veían. Así que en cuanto me enteré de que tocaba con su nuevo grupo The Harriers en el Route 66 me fui a verlos de relax, y en el proceso se me pegó la cámara a la mano no sé cómo ni de qué manera. Misterios de la fotografía, oiga.

Tras 15 min de espera porque "las estrellas del rock somos así" sale al escenario KISS a mostrar al respetable "el mayor espectáculo del mundo”. Un espectáculo anclado en el siglo pasado, compuesto por pantallas, cañones de fuego a ambos lados de la batería, petardos, plataformas y confeti (a saber cuántos árboles mataron para llevar su show a cabo). Mencionar que salieron al escenario tras sonar Rock and Roll de Led Zeppelin que a la postre se convertiría en la mejor canción escuchada durante su concierto.
 
Hacía poco más de un año de la última visita de los Guns a Madrid, visita que se saldó con una grata impresión, Axl cantando a un gran nivel, Slash dándolo todo y Duff en plan Benjamin Button. Por lo tanto la expectación por ver a los californianos era máxima, sobre todo si se tiene en cuenta que programaron un show de más de tres horas de duración en los que ningún otro grupo podía tocar al mismo tiempo que ellos.
 

La ciudad de Ourense se vestía de gala para recibir la 3º edición del OURENROCK. Un festival que se asienta como un clásico en el circuito de festivales veraniegos en tierras gallegas.

El lugar encargado de acoger el festival fue, como en años anteriores, la ciudad de Benposta. Inaugurada por el fallecido Padre Silva, fue un reducto de acogida para personas sin recursos donde se le daba la oportunidad de hacer algo de provecho a nivel social. Tristemente la iniciativa tocó fondo con el fallecimiento del “cura” y ahora apenas queda nada de lo que en su día fue La Ciudad de los Muchachos, uno de los escaparates de Ourense en todo el mundo.

Concentración motera Fojeteiros, Xuvia, Narón (A Coruña), 01/06/2018

Otro año más, la asociación motera Fojeteiros celebró su concentración anual “Cidade de Narón”, que ya alcanzó su XIIIª edición. En el día de su inauguración hubo espacio para las actuaciones musicales que este año corrieron a cargo de los grupos de ferrolterra Malditos Pendejos, Blackjack y Sintrom ni Son.

Viernes negro en Santiago de Compostela. El conjuro de la queimada estaba servido de la mano de los andaluces Guadalupe Plata. La sala Capitol se vistió de luto para recibir el duelo de los jienenses que con sus atmósferas tétricas, turbulentas y perturbadoras se disponían a fundirnos los plomos. Con el formato de escenario reducido y con poco menos de media entrada el séquito para el funeral se hacía más que suficiente.