El Café Cultural Auriense, de nuevo de la mano de Lestrato Rock, volvió a vivir una de esas noches en las que la Música se disfruta de cerca, sin artificios.
Los portugueses The Bateleurs recalaban de nuevo en La Ciudad de As Burgas dentro de la actual gira de presentación de su nuevo disco “A Light In The Darkness”, en la que también es la gira de presentación en directo de su nuevo guitarrista, Ricardo Galrão.
Quienes ya habíamos disfrutado de ellos hace 3 años en este mismo escenario en la gira de su anterior disco “The Sun In The Tenth House”, teníamos curiosidad por comprobar cómo sonaba la banda en directo en esta nueva etapa. La respuesta llegó desde el primer acorde.
Con una buena entrada en el Auriense y un público dispuesto a dejarse llevar, el cuarteto abrió fuego con "Widow Queen", dejando claro desde el inicio que la intensidad y la potencia sigue siendo una de sus principales señas de identidad.

Sin apenas dar tregua enlazaron "A Price For My Soul" y la ya imprescindible "Rise Above The Storm", tres temas que bastaron para encender definitivamente al personal que disfrutaba con cada nota de la banda.
Tras los primeros aplausos llegaron "Dancing On A String" y "Best Of Days", donde la banda mostró una faceta más melódica sin perder un ápice de fuerza. Sandrine volvió a demostrar por qué es una de las voces más personales del rock portugués actual, alternando potencia y sensibilidad con absoluta naturalidad y una gran complicidad con el resto del grupo.
La contundencia regresó con "I'll Go All The Way", uno de esos riffs que golpean desde la primera escucha, antes de enlazar con "Never Back Down" y una siempre celebrada "Revolution Blues", uno de los momentos más enérgicos de la noche, con el público ya completamente entregado.
Como contraste perfecto llegó "City Of Lights", la gran balada del repertorio, en la que Sandrine volvió a emocionar gracias a una interpretación cargada de sentimiento y elegancia, demostrando que la banda también sabe bajar las revoluciones sin perder intensidad.

La recta final del concierto fue una auténtica celebración. "Down The Garden Path" y "The Lighthouse" prepararon el terreno para "All We Are", cuyo estribillo convirtió al Auriense en un único coro.
Con el respetable ya completamente entregado volvieron a pisar el acelerador a fondo con "Nine Lives To Waste" y la magnífica "For All To See".
El cierre llegó con "Lost My Faith", una canción incluida en su Ep de debut “The Immanent Fire”, que ya se ha convertido en el gran final de un concierto de The Bateleurs y que puso el broche de oro a una actuación donde no hubo bajones de intensidad ni fisuras, en donde la alternancia de temas de sus dos últimos discos estuvo magníficamente equilibrada y la banda dejó patente la enorme compenetración entre Sandrine, Ricardo Dikk, Rui y Ricardo Galrão, demostrando que los cambios, cuando se hacen con talento y convicción, pueden convertirse en una oportunidad para crecer.
Que no nos falte la música.

