La verdad es que los conciertos de la gente de Lestrato Rock en el Café Cultural Auriense tienen una seña de identidad clara y en muy pocos casos te puedes equivocar incluso si acudes casi a ciegas a ver a una de las bandas que traen de gira, y aunque en esta ocasión no fue mi caso, quien lo hizo volvió a acertar fiándose de ellos.

El segundo domingo de mayo llegaba el turno a una de esas bandas que llevan años construyéndose una reputación tremenda sobre los escenarios europeos gracias al boca a boca y a unos directos simplemente magníficos, los británicos Wille & The Bandits.

Los de Cornualles aterrizaban en el mítico local del casco vello ourensano dentro de su gira española de presentación de “Salt Roots”, un disco que vuelve a demostrar que la banda juega en una liga propia dentro del blues rock contemporáneo. Porque sí, hay blues, hay roots rock y mucho aroma setentero, pero también psicodelia, y una manera muy personal de entender la música americana desde el otro lado del Atlántico.

Con el Auriense presentando una buena entrada y ese ambiente cercano y casi familiar que tan bien le sienta a este tipo de propuestas, el cuarteto salió a escena dispuesto a disfrutar y hacer disfrutar al respetable con sus canciones.

La banda sonó enorme y compacta alternando momentos de intensidad casi hipnótica con explosiones eléctricas cargadas de fuerza. Gran parte de culpa la tuvo, por supuesto, Wille Edwards, absoluto maestro de ceremonias durante toda la noche, manejando con una naturalidad innata la guitarra slide, esa maravillosa Weissenborn que se ha convertido prácticamente en una de las señas de identidad del grupo.

Le acompañaban un incansable Zach O'Loughlin a la batería, el bajista Harry Mackaill, que estuvo un poco en segundo plano arrinconado en el pequeño escenario del Auriense pero realizando un grandísimo trabajo con su instrumento y en unos coros magníficos. Stevie Watts increíble en su teclado le dieron ese sonido Hammond tan característico, realizando también un gran trabajo a los coros.

Las canciones de “Salt Roots” fueron las grandes protagonistas de la noche, así arrancaron precisamente con la que abre el disco, la magnifica 'Wheal Jane' a la que siguió otra no menos poderosa como es 'King Kong' y una pegadiza 'Style Thing'. Remataron este tramo de su nuevo disco con los ritmos latinos de 'Reina del mar', canción un tanto atípica e inesperada pero con una gran musicalidad.

Continuaron con la rítmica 'Chakra' de su disco “Paths” de 2019, un tema con variedad de sonidos y un gran trabajo en los ritmos al que supieron dar la intensidad necesaria. Con 'Take Me Shoulder' llegaron los momentos mas 'tranquilos' de la noche, pero no carentes de energía, creando algunas atmósferas que, por momentos, te iban envolviendo entre sus notas. Continuaron esa línea con otro de los grandes temas de “Paths”, 'For Million Days' un tema con un aire progresivo que hizo la delicia de mas de uno.

Emotiva, con fuerza y con un gran trabajo de toda la banda sonó la instrumental 'Angel' canción dedicada a la madre de Wille que comienza con unos ritmos irlandeses en los que involucraron al público dando palmas y continúa con un lucimiento musical de toda la banda. Sencillamente espectacular.

Tras este intenso momento vuelve la fuerza con 'Stand Up' tema con un buen estribillo que te engancha con facilidad. Durante 'Keep It On The Downlow' Willie presentó a la banda regalándonos algunos momentos instrumentales de cada músico por separado realmente magníficos, con un final intenso de toda la banda que remata con Zach tocando su batería de pie.

La ecologista 'Solid Ground', volvió a calmar las aguas y a pesar de ser un tema lento sonó con la afectación y la sensibilidad necesaria que pide su letra.

El tramo final fue un in crescendo con tres de sus canciones con más fuerza y energía, la hard 'Caught In The Middle' de su disco “When The World Stood Still” de 2022 , la pegadiza y rockera '1970'. Para ir rematando, o eso parecía, con la magnifica y enérgica 'Bad News' con lucimiento final de Wille y su Weissenborn guitar.

Un primer intento de bajarse del escenario que el respetable no respeto y que llevó a la banda a tocar la ultima de la noche, 'Trouble Round The Bend', otro gran tema de temática ecologista que sonó con mucha fuerza y que puso un gran broche de oro final al concierto.

Otra gran noche vivida en una gran pequeña sala con una grandísima banda de la mano de Lestrato Rock, que nunca fallan. En breve más.

Que no nos falte la música.

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