Aprovechando que en breve vuelve a visitarnos el glamuroso Adam Bomb recuperamos para nuestra hemeroteca la crónica y las fotos de su última visita a la ciudad de As Burgas en un caluroso mes de julio, en una noche en la que con su espectáculo "calentó", aun más y literalmente, el escenario del Café Auriense. Rock On!!
 
El neoyorquino Adam Bomb visitaba la ciudad de As Burgas en su único concierto en Galicia dentro de una gira con la que recorría nuestro país, una ocasión excepcional de disfrutar de sus canciones que no ibamos a desaprovechar.
 
Si bien Adam no goza de la popularidad que tuvo en los ochenta cuando el Glam aun estaba de moda, se dió a conocer por probar, con tan solo 16 años, como guitarrista para unos grandes como Kiss, si mantiene esa esencia que le hizo grande y que no ha perdido a lo largo de los años, no en vano ha colaborado en discos de otros grandes del Rock internacional como Steve Stevens, Michael Monroe, Jason Bonham, Lemmy, John Paul Jones o Iggy Pop entre otros, amén de una amplia de discografía propia que es la que, en definitiva, le mantiene en el candelero, en esta ocasión celebrando los 30 años de su disco "Fatal Attraction".
 
Nada más entrar en el Café Auriense lo primero que te llamaba la atención era su escenario. Sobre él, lo habitual, una batería, unos amplificadores, una guitarra, un bajo, micrófonos... pero todo adornado con luces que seguian la forma de los mismos, unas estrellas que iluminaban los amplis y una batería transparente que lucia sobre manera con estos neones. El micrófono de Adam además de las luces tenia una boa de plumas que recorria todo el pie de micro. Todo junto le daba una aire especial y sobretodo muy glamuroso al escenario.
 
Sólo faltaban los artistas y estos aun tardaron en aparecer. Como siempre en esta ciudad los conciertos nunca empiezan a la hora y el público habitual lo sabe, con lo que aun se retrasa más la espera de que haya un número mínimo de personal para empezar los conciertos, la serpiente que se muerde la cola. La entrada fue buena pero menos de la que un servidor esperaba y pienso que también menos de la que esperaba la banda. En fin ellos se lo perdieron y digo esto con razón Adam y su banda nos ofrecieron un gran concierto con medidas dosis de espectacularidad que no por esperadas fueron menos atractivas.
 
 
Adam Bomb ya de por si es un espectáculo, el solo ya llena el escenario, aunque como este no sea muy amplio. Con un traje muy Glam, brillante, con estrellas y acorde con la personalidad del guitarrista salió a escena para darnos una lección de saber estar y de como exprimir una guitarra utilizando el mínimo de artificios. Con solo un pedal para afinar encima del amplificador y mucho juego con las pastillas y los volumenes de su iluminada Gibson nos dio a todos una clase de recursos guitarrísticos y sobretodo de buen gusto a la hora de crear melodías.
 
Fueron esas melodias de sus canciones las que a muchos nos hizo pensar que retrocediamos en el tiempo y volviamos a los ochenta. Sus temas transmiten ese sentimiento y te hacen disfrutar del Hard Rock más clásico y festivo de aquellos años, y de siempre.
 
Canciones como I Want My Heavy Metal o Rock Like Fuck de entre sus temas propios o versiones como Rock & Roll All Night de Kiss hicieron las delicias del público que disfrutó especialmente con su personal interpretación del New York, New York de Frank Sinatra o la aun más personal Siete vidas de Antonio Flores, renombrada como Siete lonchas, que el artista ha sabido llevar muy bien  a su terreno.
 
Los efectos pirotécnicos fueron otro de los momentos álgidos y más esperados por el personal así primero Adam hizo que el clavijero de su guitarra echará chispas, luego prendió fuego a la parte trasera de su Gibson, sin quemarla demasiado eso si, al igual que a uno de los platos de la batería quedando todo muy espectacular. Pero no paro hay la cosa, su bajista primero acercó una rebarbadora a la guitarra de Adam, que con un refuerzo metálico en la parte trasera hizo que saltaran chispas cuando guitarra y rebarbadora se encontraron, y luego hizo de tragafuegos en otro momento muy espectacular del show.
 
No sólo por esto hay que mencionar a los músicos que le acompañan, buenos instrumentistas que disfrutan con lo que hacen, algo que siempre es de agradecer. Sin ambos desde luego Adam no podría ofrecernos su show. Son una base rítmica perfectamente compenetrada, complemento perfecto de la guitarra, de la voz y en definitiva del espectaculo de Adam Bomb que desde luego sabe hacer grandes fichajes para sus shows en directo.
 
En definitiva disfrutamos de un buen concierto de un gran músico que vive el Rock sin el estatus de estrella de otrora pero que tiene ese aquel de los grandes.