Y llegamos al final de este ciclo de conciertos que nos acompaña todos los otoños en Compostela y que cada año nos aporta nuevas sendas y nuevos hallazgos musicales. El OUTONO CODAX FESTIVAL cerró a lo grande con la banda francesa AUTOMATIC CITY. Una banda con sabor a un “blues” que saben llevar a su terreno por lo que nos conceden unos sonidos clásicos de los 50 y 60, experimentado con ellos y entrando en materia para converger hacia un sonido y estilo propio que pasa por lo exótico y lo psicodélico.

La banda está compuesta por Eric Duperray que se presenta como el vocalista principal y bandera visible de la banda en los directos. Eric le da al grupo el cariz que los hace diferentes a una formación de “blues” al uso. Su voz suena conmovedora y cruda a la vez, deslumbrando por su entonación y giros vocales.

También se acompaña de una guitarra acústica tamaño reducido que le da el toque “vintage” y árido a la mezcla. En la guitarra se encuentra Enmanuel Mercier que sin duda es el hombre orquesta de la formación. Sus funciones van desde hacer sonar un Theremin dándole a los temas, en determinados pasajes, un ambiente espacial llevando el “blues” a una órbita extraterrestre. También se ocupa del mini sintetizador analógico creando bucles que te sumergen en las historias de las mil y una noches. Pero son sus trémolos y wah-wah’s los que perfilan el sonido de su guitarra Danelectro creando una atmósfera propicia para alcanzar un éxtasis de “blues”.

Al contrabajo nos encontramos con Raphael Vallade, que con un atuendo “punk” y sin complicarse nos conduce por el atajo para llegar a un “blues” cálido y elocuente que a la vez marca Zaza Desiderio en la batería y en los bongos. Zaza nos inyecta con un sonido muy tribal introduciendo pocos y repetitivos componentes de percusión, sin dejar por ello, de ser eficientes para la aleación final que supone Automatic City. La sala Capitol vibra con el sonido orgánico de los de Lyon y la temperatura no para de aumentar.

Venían presentando su segundo y último trabajo publicado “Bongoes & Tremoloes” que sigue la estela de su predecesor “One bacth of blues”, pero donde reside el secreto de la banda es en sus directos que hacen que aterricemos en New Orleans o en los mismísimos pantanos de Luisiana. Cruzando muchas de las fronteras que el “blues” tiene en su haber los francos destilan musicalidad por todos los poros.

Y después de esta amalgama de sonidos retro-futuristas, ritmos tribales y sonidos impuros el OUTONO CODAX FESTIVAL se despidió de este año por todo lo alto. Con impaciencia esperamos la próxima convocatoria que seguro nos traerá a grandes promesas y figuras consagradas que militan en los estilos soul, blues, funk y rock. Gracias a todos los que conforman el equipo de este festival por el trato recibido y desde CANEDOROCK darle nuestro apoyo para continuar con este fantástico festival. ¡El año que viene más!

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